A mí me gustan las sorpresas. Preparar todo para sorprender a los otros, y que me sorprendan a mí.
A mí nadie me sorprende. Nadie se esfuerza en nada de eso... Así que intento ser yo la que sorprenda...
Este año, mi viejo cumplió 70 años y, aunque sé que odia festejar, le preparé una caja con golosinas (parecía un nene, de tan feliz que estaba) y el finde nos juntamos a almorzar paella (medio que se enojó un poco, pero se la bancó).
Este domingo es el día del padre.
Es muy difícil sorprender a Gastón... Sobre todo porque él maneja y revisa todas las cuentas... No hay gasto que él no sepa...
Yo este año pensaba que iba a lograrlo... Vengo planeando todo... Le encargué los regalos, los escondimos con Nati... Le armamos una tarjeta re linda...
Ayer me dijo que él ya sabe... Porque vio los gastos en mi cuenta de MercadoPago... MI cuenta...
Es muy frustrante no poder disponer de mi plata como se me cante...
El efectivo lo maneja él, las cuentas virtuales las maneja él... Las decisiones sobre en qué o cómo se gasta, las toma él.
Estoy cansada.
Ya no voy a intentar seguir sorprendiéndolo. No vale la pena.
Ganas de llorar
Tengo ganas de llorar. Muchas ganas.
No sé por qué... O mejor dicho, no quiero decir por qué...
Los días no ayudan, el encierro por la cuarentena tampoco.
No aguanto más a nadie. Sobre todo, no me aguanto más a mí misma...
Otra vez me dejé estar. Otra vez no estoy cuidándome...
Otra vez me odio por eso...
Subí de peso, no tomo las vitaminas hace como un año, no me hago análisis desde el año y medio de la cirugía (este año se cumplen 3 años), no hago ejercicio, no estoy laburando (maldita pandemia), no tengo ganas de nada... Como y duermo...
Pelotudeo con el celular...
Estoy todo el tiempo con cara de culo...
En mi casa solo cocino y lavo los platos... Todos los días me digo que tengo que limpiar, pero nunca arranco.
No tengo ganas.
Ya estoy harta de que mi suegra viva con nosotros*(pobre, ella no me hace nada... Y por suerte se arregla sola para bañarse e ir al baño...)
Natalia y Gastón se la pasan pelotudeando con la computadora y nadie parece notar que si yo no hago nada, la casa se viene abajo.
Estoy harta.
Quiero llorar
No sé por qué... O mejor dicho, no quiero decir por qué...
Los días no ayudan, el encierro por la cuarentena tampoco.
No aguanto más a nadie. Sobre todo, no me aguanto más a mí misma...
Otra vez me dejé estar. Otra vez no estoy cuidándome...
Otra vez me odio por eso...
Subí de peso, no tomo las vitaminas hace como un año, no me hago análisis desde el año y medio de la cirugía (este año se cumplen 3 años), no hago ejercicio, no estoy laburando (maldita pandemia), no tengo ganas de nada... Como y duermo...
Pelotudeo con el celular...
Estoy todo el tiempo con cara de culo...
En mi casa solo cocino y lavo los platos... Todos los días me digo que tengo que limpiar, pero nunca arranco.
No tengo ganas.
Ya estoy harta de que mi suegra viva con nosotros*(pobre, ella no me hace nada... Y por suerte se arregla sola para bañarse e ir al baño...)
Natalia y Gastón se la pasan pelotudeando con la computadora y nadie parece notar que si yo no hago nada, la casa se viene abajo.
Estoy harta.
Quiero llorar
*Hoy, 30/8/20 hace 159 días que vive con nosotros... 5 meses y 6 días... Y contando...
Etiquetas:
Frustración,
Pensamientos,
Sentimientos,
Tristeza
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
Yo hago puchero, ella hace puchero...
No sé si soy yo que estoy menos tolerante o que cada vez es más evidente que nunca podemos tener "la exclusiva" de nada... Sabrina...
-
Hoy necesito escribir. No sé muy bien por qué, pero necesito hacerlo. Quiero hacerlo. Hace mucho que no escribo, que no escribo para mí. E...
-
¿Qué trascendencia hay que darle a un rumor? Hace desde el año pasado que trabajo en la escuela. Me banqué trabajar en el laboratorio; mori...
-
No doy más. Sinceramente estoy harta. No logro que Natalia me haga caso. Me desafía constantemente. No cumple ni una de las cosas que le ...